Con vos…
Te amé con el cuerpo,
la mente y el corazón,
sin pensar en mañana,
sin pedir perdón.
Lo nuestro fluía sin explicación,
late en tu cuerpo,
late en el mío a la vez.
Perderme en tu forma de amar,
esa calma que no se puede fingir.
Cuando me mirabas no hacía falta hablar,
todo estaba bien así.
Eso era amor,
dulce embrujo de los dos.
Me abrazás lento,
no quiero despegar,
mi pecho cerca al tuyo.
Eso era amor,
dulce embrujo,
sin miedo, sin tapujos.
Romántica entre tus brazos,
que no tenga final lo nuestro.
Me hice fanática
de tu cuerpo,
tu risa, tus ojos,
tus manos sobre mi piel.
Que el deseo no acabe,
que el amor nos arda.
Amándonos sin pausa,
sin comienzo, sin final.
Eso era amor,
dulce embrujo,
con cada beso
se borraba todo el mundo.
Eso era amor,
dulce embrujo,
el fuego compartido,
lo nuestro sin permiso.
Te amé así,
con la piel que resiste,
con lo que sentís que perdiste
y vuelve a latir.
Eso fue amor,
dulce embrujo,
tu boca, mi secreto,
tu voz, perfume sutil.
Eso fue amor,
dulce embrujo,
algo que no se fuerza,
que enciende como brasa.
Tu amor…
dulce embrujo.