No me pidan que rece,
por un hombre no me quiebro.
Me cansé de esperar señales
que nunca terminan de llegar,
de quedarme quieta en el mismo lugar
mientras vos dudás.
Siempre era “después”,
siempre era “ya va”,
y el tiempo pasaba
y yo quedaba atrás.
No fue falta de amor,
fue falta de ganas tuyas.
Y el amor que se mendiga
empieza a doler de más.
Yo no tengo ganas
de ser la mujer que vos necesitás,
si para quedarme
tengo que dejarme de lado y esperar.
Yo no tengo ganas
de seguir rogando lo básico,
no voy a quedarme esperando
a que tengas ganas vos.
No voy a cambiar mi forma
para que encaje en tu vida,
no vine a completarte vacíos
ni a salvar lo que no se cuida.
Me pedís paciencia,
me pedís que aguante más,
pero el amor sin respuesta
también se empieza a gastar.
No me hables de futuro
si el presente no está,
cuando uno quiere de verdad
no hace esperar.
Yo no tengo ganas
de ser la mujer que vos necesitás,
si para quedarme
tengo que apagarme y esperar.
Yo no tengo ganas
de quedarme mirando el reloj,
no voy a vivir esperando
a que decidas vos.
Y no me pidan que rece,
porque Dios es hombre,
y por un hombre
no me vuelvo a romper.
Yo no tengo ganas
de seguir quedándome a mitad,
yo quiero un amor
que esté cuando tiene que estar.
Yo no tengo ganas
de vivir esperando una señal,
si no sabés cuidarme
aprendo a soltar.
No es que no quiera…
es que ya no tengo ganas.